Crónica del TerrorMolins 36 Parte II

Lunes 13: Arranca la Sección Oficial


En la Peni, disfrutamos de dos sesiones dobles. La primera tiene “Compulsión” (Ángel González, 2017), una película de narrativa algo lenta acerca de una mujer descubriendo las infidelidades -y algo más- de su pareja; justo después, “Downrange” (Ryuhei Kitamura, 2017), con un francotirador aterrorizando a un grupo de jóvenes y rodada en un único escenario, el tramo de carretera donde quedan atrapados. El slasher con algo de gore contrasta bastante con el thriller tedioso que hemos visto primero.



“Habit” (Simeon Halligan, 2017) y “Meatball machine: Kodoku” (Yoshihiro Nishimura, 2017) formaron la sesión doble nocturna. La primera giró en torno a los oscuros secretos que oculta una habitación prohibida de un club nocturno. La segunda, un divertido festival de sangre y tripas con reminiscencias de “Tetsuo” (Shinya Tsukamoto, 1989), pero en un ambiente totalmente festivalero y surrealista, sin tomarse demasiado en serio a sí misma.



En la Gòtica se proyectaron “Cannibals and carpet fitters” (James Bushe, 2017), una especie de parodia de slasher tipo Matanza de Texas con humor negro y “The heretics” (Chad Archibald, 2017), sobre los efectos secundarios que una secta dejó en una joven. Ninguno de los días pudimos asistir a las proyecciones de la Gótica debido a que se solapaban con las de la Peni y dimos prioridad a éstas.


Martes 14: Michael Haneke


De nuevos, dos sesiones dobles: La primera con “Phoenix forgotten” (Justin Barber, 2017), un falso documental -con Ridley Scott como productor- que gira entorno a la desaparición de tres adolescentes en Arizona. Toda la primera hora es genérica y solo sirve para ir despertando algo de interés de cada a los últimos veinte minutos, que funcionarían perfectamente como mediometraje. Justo después, “Hounds of love” (Ben Young, 2016), una de las triunfadoras de esta edición, pues ganó los premios al Mejor Guión y el Premio del Público. Exploró los límites del maltrato sexista y el abuso sexual en un tenso thriller psicológico ambientado en Australia. La interpretación de sus tres protagonistas fue de lo mejor que veríamos en esta edición del festival, destacando la de Emma Booth, que ganó el premio al a Mejor Actriz.



El interesante y oscuro coming of age “Super dark times” (Kevin Phillips, 2017) inauguró la segunda sesión doble. Fue la sorpresa del festival y obtuvo el Premio de la Crítica de Oro, una Mención Especial Guión y su protagonista Owen Campbell se llevó el Premio al Mejor Actor. Fue seguida de “Mayhem” (Joe Lynch, 2017), otra película sobre infectados con la diferencia de que, aquí, el virus de turno provoca que nadie pueda controlar sus impulsos violentos. Por otro lado, la programación de sala Gòtica se centró enteramente en Michael Haneke, protagonista de esta edición. La actividades fueron una conferencia, la presentación del libro editado por el festival “Michael Haneke: La estética del dolor” y la proyección de “Caché” (2005).



Miércoles 15: Funny games


Retomando la temática del día anterior en la Gòtica, Haneke, en la Peni se proyecta “Funny games” (1997). La sala se llenó más que de costumbre, con un público que quería tanto repetir la experiencia como vivirla por primera vez. Además, el pase contó con la presencia de su protagonista y miembro del jurado en esta edición, Arno Frisch, con quien pudimos compartir una ronda de preguntas al terminar la película. Algo escueto en sus respuestas, ilustró ligeramente el rodaje del clásico con pequeñas anécdotas.



El resto de la programación del día fueron cuatro películas. De nuevo, el exceso de títulos y la falta de pausa entre estos hace que tengamos que elegir qué ver. En la Peni se pudo disfrutar de otra sesión doble con “Black hollow cage” (Sadrac González, 2017) y “Tragedy girls” (Tyler MacIntyre, 2017), que obtuvo el Premio Being Different. En la Gòtica, de “Jackals” (Kevin Greutert, 2017) y “Los olvidados” (Luciano y Nicolás Onetti, 2017). La variedad dentro del género de terror es algo que sigue teniéndose en cuenta.

 



Por Marina Cruz Chueco